Dinámicas para trabajar la ansiedad
Ansiedad

Dinámicas para trabajar la ansiedad: Guía de tratamiento

Dinámicas para trabajar la ansiedad: Guía de tratamiento

¿Cuál es el apoyo más adecuado? ¿Qué debo hacer para controlar la ansiedad? ¿Cuáles son las dinámicas para trabajar la ansiedad que debo implementar? Son preguntas fundamentales que toda persona que padece de ansiedad debe realizarse a la hora de iniciar un tratamiento.

La ansiedad es una reacción natural del ser humano ante todo aquello que no se tiene certeza, aquello que nos produce temores o inseguridades, como un evento que podría ocurrir en el futuro o ante una importante decisión que debo tomar.

¿Cuándo debo pensar en iniciar un tratamiento con dinámicas para trabajar la ansiedad?

Como pudiste leer en nuestra guía de ansiedad, es necesario consultar cuando, por ejemplo, no logras tener un buen descanso, cuando comienzas a sentirte cada vez menos feliz contigo o con tu vida, o cuando has estás viviendo cambios importantes en ella. 

También cuando has sentido mucho malestar físico sin una causa médica aparente o tienes la sensación de que tu cabeza no para de pensar -principalmente- en preocupaciones.

Nuestra capacidad de alerta

Pero antes de que pienses con qué tratamiento comenzar, te invito a reflexionar sobre la siguiente premisa en perspectiva de un punto de vista evolucionista:

El ser humano como especie no cuenta con ninguna defensa física contra el ambiente, como lo encontramos en otras especies que pueden sobrevivir naturalmente en la naturaleza. 

Sin embargo, nuestro principal mecanismo para sobrevivir como especie ha sido nuestra capacidad cognitiva.

Esta nos ayuda a estar en alerta sobre los peligros posibles y posibles soluciones. 

Por esto, nuestra mente se “programó” para detectar peligros tanto en el entorno inmediato como próximo, imaginando los múltiples escenarios posibles. 

Es decir, nuestra mente está orientada a detectar el peligro para conservarnos.

Por ello, la ansiedad tiende a aumentar cuando aumentan las incertezas o inseguridades en nuestras vidas.

Hace que nuestra mente tienda a ver múltiples escenarios que podrían ocurrir, pensando una y otra vez en un futuro que podría o no ocurrir. 

Cuando estamos ansiosos nuestra mente está trabajando mucho para encontrar respuestas que nos sumergen en dudas, emociones poco placenteras como la culpa, miedos que nos confunden y nos cuesta salir.

Es como si estuviéramos corriendo y quisiéramos saber a qué velocidad voy, no puedo saberlo sin que alguien o un dispositivo me lo indique.

No podemos ser espectadores y participantes a la vez señalaba Albert Einstein en su teoría de relatividad.

Por lo que la manera de poder observar y manejar mi ansiedad es a través de un otro que sea ese observador que necesito para aclarar y comprender mi propia experiencia. 

Por esto que la psicoterapia se vuelve el tratamiento de mayor éxito para la ansiedad.

Pues hablando voy expresando aquello que no logro ver -el inconsciente- y. que el terapeuta puede hacerlo por mí.

Tratamiento psicoterapéutico

En sus inicios Freud junto a otros pioneros de la psicología, se referían a la psicoterapia como la cura de la palabra.

En ella una persona conversaba con otra para sentir alivio a su dolor físico o emocional.

Conversar nos lleva a la catarsis, al alivio de poder decir aquello que nos aqueja mientras nos sentimos escuchados y sostenidos por el terapeuta.

Relacionarnos intersubjetivamente nos permite intercambiar puntos de vistas, encontrar nuevas respuestas o soluciones, contagiarnos de emociones y sentir claridades en nuestro que hacer.

La ansiedad nos provoca que experimentemos muchos pensamientos, muchos miedos, culpas o tengamos conductas distintas a las habituales.

También nos desordena nuestro ser, dificultándolos la capacidad de atención, alterando nuestra motivación y ánimo en el día a día, pensando y pensado una y otra vez.

Además, nos paraliza y nos deja atrapados en los pensamientos que deben ir siendo exteriorizados sistemáticamente en un tratamiento psicológico, pues hablando nos permitimos liberarnos y poder ordenarnos nuevamente.

Por ello, poner en práctica dinámicas para trabajar la ansiedad nos ayudará a controlarla para tener una mejor calidad de vida.

¿Qué tipo de psicoterapia elegir?

Plan de tratamiento autodirigidos

Los planes de tratamientos autodirigidos nacen en las últimas décadas y buscan que la persona pueda llevar a cabo su tratamiento con la presencia disminuida del terapeuta.

¿Conoces nuestro plan de tratamiento para la ansiedad?

Psicoterapia cognitivo-conductual

La psicoterapia cognitivo-conductual se basa en paradigmas y teorías que comprenden al humano como un ser que procesa información interna o externas y reproduce ese procesamiento en conductas.

Por ejemplo, si proceso información de mi ansiedad, mis conductas sean de procrastrinación o de “paralizarme”.

Al contrario, si mi ansiedad se traduce en pensamientos que me provocan inseguridad quizás reproduzca conductas de control que me ayuden a sentirme seguro.

La psicoterapia cognitivo-conductual se orienta -principalmente- en ayudar a desarrollar estrategias que te permitan rápidamente lidiar con tu ansiedad, tus pensamientos.

Asimismo como para poder ir encontrando soluciones a tus situaciones como a centrarte en tus objetivos.

Esta psicoterapia es recomendable cuando necesitas desarrollar estrategias a corto plazo para lidiar con tu ansiedad.

Así como también si necesitas lograr un orden en los ámbitos de la vida que la ansiedad a desorganizado.

Psicoterapia psicoanalítico

La psicoterapia psicoanalítica se basa en paradigmas y teorías que comprenden al ser humano como una tensión interna entre su ello y superyó, en donde el yo busca el equilibrio de ambos polos.

Adhiere a cómo el ser humano logra manejar su ansiedad (esa tensión) a través de sus mecanismos de defensas.

Esto hace necesario la contemplación de la historia y el lenguaje, para así comprender las raíces de tu ansiedad con los recursos que contempla tu propia historia.

La psicoterapia psicoanalítica se orienta principalmente a la comprensión propia del inconsciente de la persona, a modo de develar las respuestas que la misma persona tiene pero que yacen “escondidas” en su inconsciente.

Esta psicoterapia es recomendable cuando quieres generar un mayor autoconocimiento que me permita comprender las raíces de mi ansiedad.

Así logras un sentido más propio de la manera en que se expresa tu ansiedad y cuales son tus fortalezas más eficaces para manejar tu ansiedad.

Esta psicoterapia al ser más profunda puede requerir de más tiempo, pero los cambios que puedes lograr también son más profundos.

Psicoterapia narrativa

Un enfoque más contemporáneo de la psicología, que hace énfasis en la narrativa que ocupa la persona para construirse y construir su realidad.

Es importante como la persona cuenta su propia realidad la cual se desorganiza o desordena cuando la ansiedad ha alcanzado niveles que te provocan malestar.

La psicoterapia narrativa está orientada a ayudar a que la persona reorganice, restructure y “re-narre” su propia realidad, desarrollando perspectivas que le permitan disminuir los niveles de ansiedad.

Esta psicoterapia es recomendable cuando quieres lograr reordenar tu presente, tu realidad más próxima, trabajando en tu “aquí y ahora”.

Tratamiento psicofarmacológico

La ansiedad desordena nuestros pensamientos debido a que provoca un desbalance en los neurotransmisores del cerebro, principalmente la noradrenalina, serotonina y GABA.

La premisa de la psicofarmacología es lograr aportar neurotransmisores que ayudan a la restauración de aquellos que se han desbalanceado y que alteran el bienestar del individuo.

Este desbalance impacta en el funcionamiento de la persona, alterando ciclos de sueños, de alimentación o de metabolismos.

Por ello, el tratamiento de psicofármacos, que son prescritos luego de una evaluación psiquiátrica, son claves para regular procesos orgánicos que nos entreguen cierta estabilidad para desarrollar habilidades, estrategias o nuevos sentidos para manejar mi ansiedad.

Es importante recalcar que el apoyo psicofarmacológico siempre debe ser prescrito y supervisado por un médico psiquiatra y debe ser acompañado (y aprovechado) con alguna psicoterapia.

Metafóricamente el fármaco es el bastón en el que necesito apoyarme hasta que vuelva a caminar otra vez y cuando lo logre, dejaré el bastón.

La psicoterapia es la que nos ayuda a volver a desarrollar ese caminar otra vez.

Autoapoyo como tratamiento

Como lo pudiste leer en nuestra guía de estrategias para manejar la ansiedad, manejar la ansiedad debe hacerse generando un estilo de vida tal que nos permita mantener el equilibrio entre nuestros deberes y nuestros placeres.

Además que se contemplen rutinas y hábitos de vida saludables, espacios para el desarrollo social y personal, espacios para lo que amas y, por sobretodo, para mantener un buen descanso.

Desarrollar un estilo de vida que te permita mantener un equilibrio entre tus deberes y tu placeres va a permitirte sentir más en el presente (en el aquí y en el ahora).

Con ello, darle menos espacio a la ansiedad que siempre busca llevarnos a múltiples escenarios futuros o pasado, sacándonos de nuestro tiempo presente.

Apoyo de Alimentos

Diversas son las disciplinas que han señalado que la alimentación incide en nuestros niveles de ansiedad.

Ciertos alimentos como los azúcares, los edulcorantes, los carbohidratos procesados, el alcohol o la cafeína tienden a elevar los niveles del cortisol, hormona que en niveles altos provoca mayores niveles de ansiedad.

Según un reciente estudio de la universidad de Harvard se han detectado ciertas estrategias nutricionales que pueden ayudar a disminuir los niveles de ansiedad.

Este estudio señala que dietas ricas en magnesio, zinc, prebióticos, omega3 y vitamina b, pueden ayudar a disminuir los niveles de ansiedad.

Entre los alimentos sugeridos se encuentran: espinaca, acelgas, legumbres, ostras, hígado, carne de vacuno, huevos, salmón, yogurt, espárragos, palta, almendras, entre otros.

Revisa también: ansiedad por comer.

Tiempo de tratamiento

Los tiempos de tratamiento son difíciles de estandarizar para todas las personas, ya que el tiempo del apoyo psicoterapéutico o psicofarmacológico dependen de la subjetiva de cada uno de nosotros.

Sin embargo, es importante que tengas presente tu estado de autoconocimiento.

Una psicoterapia la puedes realizar con alta motivación en ciertos momentos de tu vida.

En especial donde hay cambios o transiciones de etapa evolutiva (como pasar de la adolescencia a la adultez) o cuando necesitas conocerte para amarte y sentirte más feliz contigo mismo(a).

También es importante realizar psicoterapias breves cuando tienes un problema puntual que te provoca ansiedad y que necesitas del apoyo de tu terapeuta.

Por ejemplo, luego de una ruptura amorosa o para enfrentar el inicio de un nuevo trabajo.

En conclusión, el apoyo psicoterapéutico es el tratamiento más exitoso para la ansiedad, la cual puede ser profunda cuando no ha existido un trabajo previo o más puntual cuando ya lo has hecho.

Recuerda que somos seres psicodinámicos y estamos cambiando constantemente a lo largo de las etapas de la vida.

Por ello, vamos enfrentando diversos cambios que muchas veces no podemos sostener solos y requerimos poner en práctica dinámicas para trabajar la ansiedad.

La ansiedad siempre estará presente en nuestra vida, pero en los momentos que se agudiza, debemos ser honestos con nosotros mismos para poder pedir ayuda y así contar con una actitud que nos facilite sentirnos apoyados.

Equipo Psicología Clínica
Equipo de edición de contenidos de psicología y nutrición.

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